28 de noviembre de 2011

Si lo sueñas, haz que pase (Discurso de Graduación)

Buenas tardes

Hemos sido afortunados al conseguir este logro durante el año del Bicentenario de la Independencia. Como sabemos, el Bicentenario es la celebración de los hechos históricos que propiciaron el nacimiento de Venezuela como nación independiente y soberana. Es la reafirmación de lo que nos pertenece.

Los padres de la patria, hombres talentosos que generaron cambios importantes, fueron producto de la cultura que recibieron. Los ecos de la ilustración europea se develaron a los pensadores hispanoamericanos, quienes no se limitaron a una escuela determinada. Somos eso y venimos de eso: la diversidad de pensamiento.

En nuestras universidades se cultivaron las mentes y los espíritus de los hombres que inspiraron a otros hombres, para que, entre todos, nos dieran la nacionalidad. De allí venimos. Esa es también una buena parte de las raíces de nuestra cultura.

Cabe preguntarnos entonces:

¿Qué significa la independencia?

¿Somos realmente independientes?

El Bicentenario, quizás sea la oportunidad para entender que un gran país no es el resultado del orgullo y la jactancia. Para lograr una verdadera transformación se necesitan: obras, aportes, convertir ideas en realidades. Tener coherencia entre lo que se promete… y se hace. En pocas palabras: hacer las cosas bien, no engañar.

En este sentido, el Instituto Universitario Pedagógico Monseñor Rafael Arias Blanco es expresión del compromiso de la Iglesia Católica con el pueblo venezolano. Los egresados del IUPMA estamos diseminados en todo el sistema educativo venezolano, y esto es testimonio de la calidad de una labor basada en ideas trascendentes…como la fe y el compromiso social.

Las exigencias actuales son muchas para nosotros los docentes. Sabemos que la realidad de la educación es crítica en este momento. Y no es la mejor época para nuestro gremio. Los educadores tienen que sortear múltiples dificultades para mantener una calidad de vida más o menos decente. La educación en Venezuela anda por un camino incierto.

Necesitamos recuperar el prestigio de ser educador. Nuestro reto es buscar la manera de contribuir a que eso sea posible.

Tratemos, entonces de no dejarnos abatir por el desánimo. Que cualquiera a quien le comentemos del IUPMA sepa, claramente, a qué universidad nos estamos refiriendo. ¡Tienen que venir tiempos mejores!! …Y debemos estar preparados para ello.

Nuestra carrera de largo aliento tuvo lugar en todos los espacios de la Institución donde compartimos en comunidad. En el IUPMA hemos investigado, presentado exposiciones, realizado trabajo social. También hemos reído… y pasado algunos momentos de angustia. Hemos hecho teatro, cantado, bailado, hemos “brincado y saltado”. ¡Hasta el ridículo hemos hecho!, pero nos divertimos en el intento.

El norte, obviamente, es continuar la formación.

Quiero despedirme con unas palabras de Maickel Melaméd, un venezolano, economista y docente, quien superando enormes dificultades físicas y trabajando en equipo, completó el maratón de Nueva York en 15 horas. El dijo:

Aquí no llegó un hombre a la meta

Aquí llegó un mensaje

Y es… que nada es tan grande… como para no intentarlo

Si lo sueñas…

¡ haz que pase !    MUCHAS GRACIAS

Mario Contreras, Nov. 2011

Descargar en formato word